sábado, 17 de mayo de 2014

SÍNDROME DE REITER. MANIFESTACIONES OCULARES

El síndrome de Reiter es una enfermedad reumatológica del grupo de las espondiloartropatías o artritis reactivas sistémicas, que se caracterizan por artritis (inflamación de las articulaciones), uretritis (inflamación de la uretra) y conjuntivitis. 
El primero que describió la enfermedad fue Hans Reiter en 1916, de ahí el nombre de este síndrome. 

La prevalencia de esta enfermedad es de entre 3,5 a 5 casos por cada 100.000 habitantes; siendo la forma más común de poliartritis inflamatoria en los adultos jóvenes, sobre todo es más frecuente en hombres entre 20 y 40 años.

Por lo general, la presentación de determinados procesos infecciosos relacionados con este síndrome en adultos entre la tercera y cuarta década de la vida  suele ser secundario a una infección genitourinaria de transmisión sexual, especialmente ocasionada por Chlamydia Trachomatis. 

Aunque no se conoce la causa exacta del desarrollo de la artritis reactiva en respuesta frente a algunas infecciones, se cree que la presencia del antígeno HLA-B27 puede aumentar el riesgo de presentarla. Aproximadamente el 70% de los pacientes con Síndrome de Reiter son positivos para HLA-B27.


SIGNOS Y SÍNTOMAS

Los síntomas de uretritis o cervicitis suelen iniciarse en un periodo que oscila de una a tres semanas después de la infección, seguidos por el desarrollo de febrícula, artritis y conjuntivitis. Sólo algunos pacientes presentan el cuadro sintomático completo. Los pacientes que tan sólo presentan sintomatología parcial son los casos con el denominado Síndrome de Reiter incompleto. 
La artritis se manifiesta con dolor e inflamación articular, normalmente cursa con brotes, asimétrica y afecta a los miembros inferiores: rodillas, tobillos, pies, hombro, muñeca, cadera y columna lumbar. También se ve afectado el tracto urinario meses antes de que apareza la artritis y normalmente de forma transitoria. Uretritis con dificultad y dolor al expulsar la orina, y en el caso de las mujeres cervicitis. 

MANIFESTACIONES OCULARES
  
La manifestación ocular más común es la conjuntivitis, y le sigue en frecuencia la uveítis anterior, caracterizada por enrojecimiento ocular, dolor y fotofobia. El 70 % de los casos con este síndrome, presenta el haplotipo HLA-B27, y a su vez un 25 % de estos pacientes con éste marcador, tienen una afectación sistémica subyacente como el Síndrome de Reiter o la Espondilitis Anquilosante, de la misma manera en estos pacientes con haplotipo HLA-B27 positivo se han descrito complicaciones como edema macular, sinequias, cataratas y glaucoma.

Aunque no es habitual, la Uveítis Anterior puede comprometer la agudeza visual incluso de manera irreversible porque la inflamación crónica puede dar lugar a edema macular cistoide, a hipotonía, o a glaucoma, de ahí la importancia de su seguimiento y control, así como sus revisiones periódicas en su reumatólogo.


Imagen biomicroscópica que pertenece a un paciente varón de 20 años que acude a la clínica por dolor en el OI, con antecedentes de Uveitis recurrentes en ese mismo ojo. Se le diagnostica una Uveitis Anterior de grado 4. El paciente ademas presenta un Sindrome de Reiter con resultado genetico HLA 27 positivo.

En la imagen se puede observar un hipopion (presencia de leucocitos y fibrina que se acumula en la parte inferior de la cámara anterior por efecto de la gravedad) una membrana pupilar ( sinequia en los 360 grados) y la pupila algo midriatica y arreactiva. Tambien presenta un Tyndall grado 4, que no se obseva en la imagen.


DIAGNÓSTICO

El diagnóstico del Síndrome de Reiter se fundamenta en las manifestaciones clínicas propias de la artritis reactiva, tales como lesiones extraarticulares, Triada de uretritis, artritis y conjuntivitis. En los niños el antecedente más frecuente es la diarrea y en los adultos jóvenes la infecciones de transmisión sexual. Si solamente presenta artritis, se debe confirmar que el individuo sea HLA-B27 positivo.

Para establecer el orígen infeccioso de la enfermedad hay que realizar cultivos, especialemente para Clamidia y hacer estudios serológicos. No obstante, el diagnostico diagnóstico diferencial del Síndrome de Reiter puede resultar difícil, ya que a excepción de la confirmación del antígeno HLA-B27 positiva, no existen más exámenes de laboratorio más específicos.

El pronóstico es mejor en aquellos pacientes que han desarrollado el Síndrome de Reiter secundario a una infección gastrointestinal. Se asocia a artritis de cadera, velocidad de sedimentación elevada, baja eficacia de los antiinflamatorios no esteroideos, artritis múltiple e inicio a edades tempranas. 

TRATAMIENTO

El tratamiento de este síndrome es aliviar los síntomas y tratar cualquier infección subyacente. Los antiinflamatorios no esteroideos del tipo de indometacina y tolmetina son efectivos en artritis leves. En los casos de artritis severa y múltiple pueden requerir tratamiento inyectable intraarticular de corticoides. Raramente se trata con fármacos inmunosupresores.
El tratamiento antibiótico solamente se indica en los casos secundarios a una infección adquirida por vía sexual. 


Entrada escrita por el Instituto de Oftalmología Avanzada (IOA)
Esther López Artero
Dpto. Optometría clínica. 

 







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