jueves, 13 de diciembre de 2018

13 de diciembre. Santa Lucía patrona de los oftalmólogos y Santa Otilia patrona de los optometristas

Tal día como hoy, 13 de diciembre, celebramos anualmente el día de Santa Otilia y Santa Lucía, patronas de optometristas y oftalmólogos respectivamente. El santoral católico las relaciona con la curación milagrosa de enfermedades de la vista, y se festeja el mismo día porque según la tradición ambas murieron el 13 de diciembre. Os contamos su leyenda y su relación con nuestros gremios profesionales.

SANTA LUCÍA 

Santa Lucía por Domenico di Pace Beccafumi. Año 1521.

Nacida en Siracusa (provincia romana de Sicilia) en una familia noble, consagró su vida a la fe cristiana mientras que su madre la comprometía con un noble romano. Tras caer enferma su madre y recuperárse milagrosamente gracias a la fe de su hija, se suspendió el compromiso y se donó la dote en beneficio de los pobres. Su prometido romano en venganza la denunció por profesar la religión cristiana, y Santa Lucía fue llevada a juicio, martirizada y asesinada al atravesarle la garganta con una espada; y según el último relato latino (sigo VI-VII), sacarle los ojos. Su iconografía más popular es la de una joven sosteniendo sus ojos en una bandeja. 
  • Es la patrona de la vista, de los oftalmólogos, de los pobres, los ciegos y de los niños enfermos. 
  • La relación entre Lucía y los ojos, que hace de esta santa protectora de la vista, se explica en la iconografía de la Edad Media y deriva de la cercanía etimológica del nombre griego "Lucía" con el término latino "lux" (luz).
  • Existe la leyenda de que fue la belleza de los ojos de Lucía la que no permitía descansar a uno de los pretendientes, por lo que ella se los arrancó y se los envió. Lleno de remordimiento e impresionado por el valor de Lucía, el pretendiente se convirtió al cristianismo.
  • Una leyenda medieval decía que, cuando Lucía estaba en el tribunal, aun sin ojos, seguía viendo. 


SANTA OTILIA 
 
Iconografía: suele representarse vestida de abadesa con un libro de Regla Benedictina sobre el que reposan unos ojos.


La historia de Santa Otilia (Odilia originalmente) cuenta que era hija de un duque alsaciano, pero al nacer ciega, su padre la repudió. Su madre la envió a un convento donde creció en la fe cristiana y, a la edad de 12 años, fue bautizada, momento en el que milagrosamente recuperó la visión.

Posteriormente volvió con su familia, pero acabó huyendo a la Selva Negra cuando su padre decidió casarla, contrariando sus deseos monásticos. Allí construyó un altar del que brotó un manantial que pronto atrajo a multitud de fieles, ya que se decía que curaba las enfermedades de los ojos. Finalmente su padre convencido de su santidad le regaló el castillo de Hohenburg (Odilienberg o Mont Saint Odile) para transformarlo en un monasterio en el que Otilia sería la abadesa. En este mismo lugar fundó un hospital y la iglesia de San Juan, donde falleció el 13 de diciembre del año 720 d.C. y donde se conserva su cuerpo. 



Fuentes
  1. Sardella, T (2000). «Lucía». En Leonardi, C.; Riccardi, A.; Zarri, G. Diccionario de los Santos. Volumen II. Madrid: San Pablo. pp. 1494-1497. ISBN 84-285-2259-6. 
  2. Pérez-Rioja, José Antonio (1971). «Lucía, Santa (s. III)». Diccionario de símbolos y mitos. Madrid: Editorial Tecnos. p. 275. ISBN 84-309-4535-0.
  3. http://www.preguntasantoral.es/2010/10/santas-lucia-y-otilia/
  4. https://dofa.ua.es/es/jornadas-y-otras-actividades/quien-fue-santa-otilia-articulo-elaborado-por-el-optico-optometrista-rafael-jose-perez-cambrodi.html

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Dr. José Luis Bueno: Conoce a nuestro equipo



El Dr. José Luis Bueno (número de colegiado 40689), responsable de la Unidad Vítreo-Retina, cuenta con una larga experiencia dentro del mundo de la oftalmología.

Como se puede deducir de la entrevista, José Luis Bueno, “Pepe”, es un hombre con un grandísimo sentido del humor, siendo sin duda el centro de atención siempre que el equipo se reúne fuera del trabajo. En el terreno profesional es concienzudo, riguroso y muy honesto en el trato con sus pacientes.

Conoce su amplia trayectoria a través de esta entrevista.

¿Cuál fue el motivo de estudiar Oftalmología?


Pues podría esgrimir argumentos más bonitos o románticos, pero la verdad es que elegí esta especialidad en su día porque me pareció que tendría buena salida profesional,  ya que tiene una parte de asistencia médica y otra quirúrgica y porque, ignorante de mí, pensé que al ser el ojo tan pequeño, su tratamiento no sería excesivamente complicado.

¿Cuántos años lleva ejerciendo la Oftalmología?


Empecé como Médico Residente, tras presentarme y aprobar el MIR,  en el año 1989, y en 1992 obtuve el título de especialista.

¿Desde cuándo lleva trabajando en IOA Madrid?


A tiempo parcial desde el año 2001 y a partir del año 2006 trabajo aquí de forma exclusiva.

¿Cuál es su especialidad?


Desde el primer momento, tras la obtención del título, me he dedicado de manera casi exclusiva al tratamiento de las patologías de la Retina.

¿Cuál cree que serán las patologías oculares más frecuentes en un futuro próximo?


Parece claro que estadísticamente la Miopía está avanzando a pasos agigantados en la población general, con lo cual aumentarán también los problemas de Retina asociados a ella, como el Desprendimiento de Retina, o ciertas patologías de la Mácula.

Enfermedades como la Diabetes se están convirtiendo en una verdadera epidemia a nivel mundial, sobre todo en países desarrollados, con las implicaciones que ello puede tener a nivel ocular como la Retinopatía Diabética.

Por otro lado, nuestra esperanza de vida cada vez es mayor, con lo cual, procesos relacionados con la edad avanzada se verán con más frecuencia. En concreto hay varias patologías claramente relacionadas con el aumento de la longevidad como son las Cataratas, el Glaucoma y la Degeneración Macular Asociada a la Edad, pero probablemente veremos un aumento de enfermedades vasculares de la Retina, como Embolias, Trombosis o Infartos que pueden afectar al Nervio Óptico y que son también más frecuentes en pacientes de edad avanzada.

Así mismo, otras patologías de la Mácula como Membranas Epimaculares o Agujeros Maculares, son más frecuentes en personas de la tercera edad.

¿Cuál es el tratamiento quirúrgico que más practica?


Al dedicarme al tratamiento de las enfermedades retinianas, mi actividad quirúrgica principal son los Desprendimientos de Retina, las Patologías de la Mácula, tratamientos con Láser y tratamiento de complicaciones oculares derivadas de traumatismos o de otras cirugías

¿Por qué un paciente debería acudir a IOA Madrid?


En lo que a mi especialidad se refiere, lo tengo muy claro. Somos en este momento dos personas dedicadas al tratamiento de las patologías de retina. Las dos estamos bien formadas y contamos con experiencia.

La Clínica está dotada de la mejor y más moderna tecnología, lo que nos permite establecer diagnósticos precisos y tratamientos efectivos y ambos de manera rápida. Pero por encima de todo esto creo que somos personas vocacionales, que nuestro objetivo principal es, siempre, dar la mejor solución al paciente. Creo que le ofrecemos buena información y de forma perfectamente entendible, acerca de cuál es su situación, su mejor opción de tratamiento, sus posibilidades de mejora, si es que existen, y además de forma clara, sin ocultar posibles complicaciones ni secuelas.

Siempre estamos al lado del  paciente, como en los buenos matrimonios, en la salud y en la enfermedad. Es norma de la casa, desde siempre, que todos los pacientes quirúrgicos tengan un número de teléfono para contactar con su cirujano en caso de tener algún problema, fuera de las horas de consulta, lo cual les hace sentirse más seguros.

Como en toda especialidad quirúrgica, siempre existe la posibilidad de que ocurran complicaciones. Eso no podemos evitarlo, pero intentamos siempre identificarlas a tiempo, nunca ocultarlas, mantener siempre informado al paciente y tratarlas de la forma más rápida y efectiva a fin de lograr el mejor resultado posible.

En resumidas cuentas, desde el punto de vista profesional vivimos por y para el paciente y ofrecerle la mejor opción terapéutica y obtener el mejor resultado en su caso es siempre nuestro objetivo.

Conoce al resto de nuestro equipo aquí y si quieres más información pide cita online. Estaremos encantados de atenderte y corregir tus problemas de visión.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

DIA MUNDIAL DE LA DIABETES, 14 NOVIEMBRE ¿CÓMO AFECTA LA DIABETES NUESTRA VISIÓN?




La retinopatía diabética es, como su nombre indica, la afectación de la retina como complicación de la diabetes. 

Su frecuencia de aparición depende de varios factores, como el tiempo de evolución de la diabetes, el mejor o peor control médico de la misma y la asociación con otras patologías como la hipertensión, el aumento de lípidos en sangre o la proteinuria o aparición de proteinas en la orina, lo que significaría que ya existiría una afectación renal. Probablemente existe también una predisposición genética a padecer daño en la retina por la diabetes. Se calcula que después de 15 años de evolución de la enfermedad, aproximadamente un 60% de los pacientes tienen algún grado de retinopatía diabética.


En líneas generales la diabetes afecta a la retina dañando la circulación sanguínea de la misma. Esta afectación puede ser de dos formas y tendrá distinta repercusión dependiendo de la zona de la retina afectada. Aunque estos fenómenos vamos a explicarlos por separado, hay que entender que se pueden estar produciendo a la vez en la retina.
 

El primer fenómeno que se puede producir es el aumento de permeabilidad vascular. La pared de un vaso sanguíneo debe ser impermeable, es decir no debe dejar que escape hacia el exterior el fluido que circula por su interior. En la diabetes se produce una debilidad progresiva de la pared vascular que se acaba deformando dando lugar a unas dilataciones saculares llamadas microaneurismas que acaban con el tiempo dejando escapar liquido, grandes moléculas llamadas lipoproteinas, incluso células como glóbulos blancos y rojos. Esto puede dar lugar a la aparición de pequeñas hemorragias, exudados duros , que son acúmulos de lipoproteinas que se observan como manchas blanco amarillentas refringentes, y sobre todo a un acúmulo de líquido intrarretiniano conocido como edema macular. Si este edema macular afecta a la parte central de la retina, conocida como mácula, puede dar lugar a una importante disminución de la visión, aunque el resto de la retina no esté muy afectada. De hecho la causa más frecuente de pérdida visual en una retinopatía diabética es el edema macular. En estos casos estaría indicado hacer una AFG para intentar descubrir los puntos de fuga de líquido e intentar cerrarlos con láser. Si esto no funciona se puede intentar tratar el edema macular con corticoides o antiangiogénicos intraoculares e incluso con cirugía haciendo una vitrectomía posterior. No obstante algunos edema maculares son un verdadero problema desde el punto de vista terapéutico, ya que no responder a ninguno de estos tratamientos.

Imagen retinográfica en una Retinopatía diabética moderada, donde se aprecian pequeñas hemorragias periféricas en los cuatro cuadrantes

El otro fenómeno que se puede producir es el de la isquemia retiniana. Los vasos sanguíneos en la diabetes van progresivamente disminuyendo de calibre hasta que pueden llegar a cerrase definitivamente, dejando a zonas de retina sin irrigación sanguínea ,lo que conocemos como isquemia retiniana. Si esta isquemia afecta a la mácula y deja a  esta sin irrigación sanguínea produce una pérdida de visión irreversible e intratable puesto que se produce la muerte de las células retinianas a la que no le llega suficiente aporte sanguíneo. 

Si este fenómeno de la isquemia se produce en la perifería retiniana, afecta poco a la visión pero puede dar lugar a complicaciones muy serías. En las zonas de amplia isquemia se produce un factor vasoproliferativo que hace que se creen nuevos vasos sanguíneos conocidos como neovasos. Estos neovasos se produce de manera muy rápida y anárquica, son de pared muy permeable y muy frágil y pueden dar lugar a complicaciones serias como hemorragias vítreas, desprendimientos traccionales de retina por contracción del vítreo e incluso, si invaden el polo anterior, pueden bloquear el ángulo iridocorneal dando lugar a un glaucoma de muy difícil tratamiento conocido como glaucoma neovascular. En definitiva estos neovasos dan lugar a complicaciones muy serias que pueden acabar en ceguera total. como curiosidad existen casos en que paciente que conservan una función macular aceptable y por tanto una visión más o menos correcta, pueden tener una periferia muy isquémica y llena de neovasos. Es decir, el conservar una visión aceptable no excluye la posibilidad de tener un estadio muy avanzado de una retinopatía diabética y un riesgo de ceguera alto. De ahí la importancia de la revisión periódica de fondo de ojo en enfermos diabéticos.

En la Angiografía fluoresceínica del mismo ojo, se aprecian además zonas de isquemia periféricas sin neovasos y discreto Edema macular.


Si se detectan a tiempo tanto las grandes zonas de isquemia periférica como los neovasos, estaría indicado hacer una panfotocoagulación periférica con láser, que básicamente consiste en destruir la mayor parte de la retina periférica para que desaparezcan los neovasos,  y los riesgos que estos conllevan, sacrificando parte del campo visual para que se pueda conservar la zona macular que es la que conservaría mejor visión.
En la Angiografía fluoresceína después de la fotocoagulación vemos que han desparecido tanto el Edema macular como las zonas de isquemia periféricas.

Imagen retinográfica del mismo ojo  después de ser fotocoagulado con láser Argon


Por último si se producen complicaciones serias como hemovítreo, desprendimiento traccional de retina o glaucoma neovascular, siempre existen posibilidades quirúrgicas con vitrectomía o cirugía de glaucoma. Pero hay que tener en cuenta que la cirugía en la retinopatía diabética siempre está dirigida a tratar complicaciones y muchas veces el resultado de la misma es muy variable y a veces incluso muy malo. Es decir lo ideal sería que un diabético nunca tuviera que pasar por una cirugía ocular para tratar complicaciones, ya que eso sería indicación de que el control de la enfermedad es mejor y así mismo el pronóstico visual más optimista.

Responsable Unidad de Vítreo-Retina